
El mercado laboral en la región patagónica presenta marcadas diferencias entre sus principales aglomerados urbanos, y Tierra del Fuego se ubica entre las jurisdicciones con mayores dificultades según los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
En este contexto, Río Gallegos registra la tasa de desocupación más alta de la Patagonia —y también del país— con un 9,5%. Le sigue el conglomerado Ushuaia–Río Grande, que alcanzó un 6,6%, posicionándose como el segundo con mayor nivel de desempleo en la región. A esto se suma un dato relevante: el 18,2% de las personas ocupadas demanda más horas de trabajo, lo que evidencia situaciones de subocupación y la necesidad de incrementar ingresos.
A nivel nacional, la desocupación se ubicó en el 7,5% de la población económicamente activa, lo que representa aproximadamente 1,7 millones de personas sin empleo. Esta cifra implica un incremento de 230.000 desocupados respecto de 2024. Si bien se observaron señales de crecimiento en la actividad económica medida por el Producto Bruto Interno (PBI), especialistas advierten que este repunte no se tradujo en una mayor generación de empleo.
El impacto del desempleo es más significativo entre los jóvenes de 14 a 29 años, segmento en el que la tasa creció más de tres puntos tanto en mujeres como en varones. En contraste, los indicadores para la población mayor de 30 años se mantuvieron relativamente estables.
En cuanto a los sectores más afectados, la construcción encabeza la pérdida de puestos de trabajo con el 19,3% del total, seguida por el comercio y el servicio doméstico. La industria manufacturera, por su parte, concentra cerca del 10% de los empleos perdidos.
Por regiones, el Gran Buenos Aires continúa siendo el área con mayor nivel de desocupación (8,6%), mientras que el Noroeste argentino presenta los índices más bajos. Dentro de la Patagonia, las diferencias también son significativas: mientras Río Gallegos y las ciudades fueguinas registran niveles elevados de desempleo, el aglomerado Viedma–Carmen de Patagones muestra una tasa considerablemente menor, del 1,3%.
