
El Gobierno nacional busca avanzar en el Senado con la reforma del régimen de Zona Fría, un proyecto que ya cuenta con media sanción de Diputados y que propone mantener los descuentos automáticos para la Patagonia, incluida Tierra del Fuego, además de la Puna y el departamento mendocino de Malargüe. En cambio, para el resto de las zonas incorporadas en 2021, el beneficio dejaría de ser universal y quedaría sujeto a criterios de ingresos.
La iniciativa cobra especial relevancia en plena ola polar que afecta a gran parte del país. Mientras desde el Ejecutivo defienden la necesidad de focalizar los subsidios energéticos, dirigentes de distintas provincias cuestionan el proyecto y advierten que numerosas localidades fuera de la Patagonia también registran temperaturas extremas y dependen del beneficio para afrontar el costo de la calefacción.
Entre las voces críticas se encuentran la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y la intendenta de Tornquist, Estefanía Bordoni, quienes sostienen que eliminar el criterio geográfico dejaría sin cobertura a regiones donde el frío también representa una condición estructural.
Para Tierra del Fuego, el proyecto no modifica el acceso al régimen de Zona Fría, ya que la provincia continuaría con el esquema de descuentos automáticos previsto para toda la Patagonia. Sin embargo, el debate promete una fuerte discusión en el Senado, donde la oposición anticipa resistencia a una reforma que redefine el alcance de uno de los principales subsidios vinculados al consumo de gas en el país.
