Explotación de crudo en Malvinas

El nuevo puerto petrolero que el Reino Unido construye en Malvinas tiene un objetivo concreto: poner en marcha la explotación del yacimiento Sea Lion, que posee reservas estimadas en más de 313 millones de barriles de petróleo y prevé comenzar a producir crudo en 2028. Las compañías involucradas ya aseguraron 1.000 millones de dólares de financiamiento y avanzan con la contratación de plataformas, barcos y equipamiento para iniciar las perforaciones en los próximos meses.

La petrolera británica Rockhopper Exploration, principal impulsora del proyecto, presentó esta semana sus resultados anuales auditados y ratificó que la primera fase de Sea Lion ya fue aprobada por sus socios y financiadores. La empresa informó que logró cerrar un esquema financiero por 1.000 millones de dólares en deuda, del cual 350 millones corresponden directamente a Rockhopper.

La importancia estratégica del proyecto queda reflejada en las cifras difundidas por la propia compañía. Según la actualización de reservas realizada por consultoras especializadas, el campo Sea Lion posee 313 millones de barriles de reservas probadas y probables, mientras que los recursos contingentes superan los 600 millones de barriles. A Rockhopper le corresponde una participación del 35 por ciento en el emprendimiento.

La empresa destacó que el proyecto alcanzó en diciembre de 2025 la Decisión Final de Inversión (FID), un hito clave dentro de la industria petrolera porque implica que los estudios técnicos, económicos y financieros ya fueron completados y que la explotación fue considerada comercialmente viable. A partir de ese momento, los recursos que durante años figuraban como potenciales pasaron a ser contabilizados como reservas comerciales.