
En el marco del proyecto binacional “Zona Austral Resiliente”, el Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, a través de la Secretaría de Protección Civil, desarrolló una serie de jornadas de intercambio técnico e institucional junto a una delegación del SENAPRED de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, con el objetivo de fortalecer las capacidades de prevención, preparación y respuesta ante emergencias y desastres.
La iniciativa apunta a consolidar un trabajo coordinado entre ambos países frente a amenazas que atraviesan el territorio austral, particularmente los riesgos sísmicos y de tsunami, promoviendo criterios comunes de planificación y herramientas que permitan mejorar la capacidad de respuesta y la preparación de las comunidades.
Durante las jornadas se abordaron marcos normativos, sistemas de alerta temprana, planificación de emergencias y estrategias de preparación comunitaria, además de realizarse recorridas y evaluaciones en distintos puntos estratégicos de la provincia.
En este marco, equipos técnicos de Argentina y Chile realizaron un trabajo de campo en Puerto Almanza, donde analizaron las amenazas recurrentes, las condiciones de vulnerabilidad, información espacial, vías de evacuación y posibles puntos de encuentro para la comunidad. Estos relevamientos permiten avanzar en la definición de criterios técnicos comunes para la delimitación de zonas de evacuación, vías de escape y planes de contingencia integrales.
El trabajo contó con el aporte de la Infraestructura de Datos Espaciales de Tierra del Fuego (IDETDF), que permite integrar información territorial y geoespacial para mejorar la planificación y la toma de decisiones ante situaciones de emergencia.
La delegación también recorrió la infraestructura de respuesta y atención de emergencias en Ushuaia, incluyendo el Servicio de Emergencias Médicas 107, la Central de Emergencias 911 y el Cuartel Central de Bomberos Voluntarios. En esta última visita se realizó un importante despliegue de equipamiento perteneciente a distintas instituciones que integran el Comité de Emergencias Provincial y que intervienen en la fase de respuesta.
La actividad permitió poner en valor las capacidades operativas y la inversión realizada por la Provincia en materia de prevención y atención de emergencias, así como el trabajo articulado entre los distintos organismos que intervienen antes, durante y después de una situación de riesgo.
En este sentido, bajo la coordinación de la Secretaría de Protección Civil participan de manera transversal organismos del Ejecutivo provincial, entre ellos el Servicio de Emergencias Médicas, la Policía Provincial, la Dirección General de Ordenamiento Territorial, IDETDF, la Secretaría de Ambiente, Manejo del Fuego y el Ministerio de Educación; junto a entes descentralizados como Vialidad Provincial, IPV, DPE y DPOSS.
También forman parte de este esquema los organismos municipales, como Defensa Civil y las áreas de Tránsito; Bomberos Voluntarios de toda la provincia; organismos nacionales como Parques Nacionales, la Agencia Nacional de Seguridad Vial, fuerzas de seguridad federales y las Fuerzas Armadas; además de instituciones técnico-científicas y académicas como el CADIC, la Estación Astronómica Río Grande y la UNTDF, y organizaciones de la sociedad civil como la Cruz Roja.
El próximo paso de este proceso de trabajo será la realización de un simulacro de evacuación costero durante el mes de noviembre en la ciudad de Ushuaia, que posteriormente será replicado en Tolhuin y Río Grande. El ejercicio permitirá poner a prueba los protocolos existentes, identificar oportunidades de mejora y fortalecer la coordinación entre los organismos que intervienen ante una emergencia.
Desde Protección Civil destacaron que este tipo de instancias permiten que los equipos técnicos, científicos y de respuesta se capaciten y trabajen de manera anticipada sobre distintos escenarios de riesgo, al mismo tiempo que se desarrollan y transfieren a la comunidad herramientas de autoprotección.
