
El Gobierno Nacional enviará este viernes al canciller Pablo Quirno y al ministro de Defensa Carlos Presti a Tierra del Fuego para recorrer el predio destinado a la Base Naval Integrada y acelerar una obra que proyecta convertir a la provincia en un polo logístico para el Atlántico Sur y la Antártida. La iniciativa requiere una inversión estimada de entre USD 400 y USD 500 millones y se articula con nuevas medidas contra empresas que operan sin autorización argentina en las Islas Malvinas que ya anunció el presidente Javier Milei.
La visita de los dos funcionarios busca impulsar los plazos de construcción en la zona donde se reanudarán las obras, iniciadas en el 2022 y pausadas en el primer año de la administración libertaria. La Base Naval Integrada no tendrá un fin bélico, sino que concentrará funciones logísticas, operativas y científicas vinculadas con la proyección argentina hacia la Antártida. El vocero presidencial Adrián Ravier definió el alcance previsto: “Esta base no tiene un carácter bélico, sino que funcionará como el polo logístico más importante del Atlántico Sur y servirá de apoyo operativo y científico para nuestra proyección geopolítica hacia la Antártida”.
La presencia conjunta de Quirno y Presti busca comunicar esa confluencia entre el desarrollo militar y la persistencia del reclamo diplomático de Argentina por la soberanía de las islas ante el Reino Unido.
Los dos ministros despegarán desde el Aeropuerto Militar de Aeroparque a las 06:30 de la mañana rumbo a Ushuaia, Tierra del Fuego. El Embraer RJ operado por la Fuerza Aérea tendrá la presencia del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el almirante Marcelo Dalle Nogare; el jefe del Estado Mayor General de la Armada, el almirante Juan Carlos Romay; los diputados nacionales Miguel Rodríguez y Santiago Pauli; y los senadores nacionales Agustín Coto y Belen Monte de Oca. Los últimos cuatro son representantes de La Libertad Avanza por Tierra del Fuego.
