Con el regreso del “Almirante Irízar” tras cuatro meses, cierra la campaña antártica 2022

El rompehielos cierra su viaje de verano con una travesía exitosa, en la que "se pudieron cumplir todos los objetivos previstos y aún más", afirmó su comandante, y detalló a Télam que se completó el abastecimiento de las bases, el relevo del personal que opera allí y se dio apoyo a las investigaciones científicas.

El regreso del rompehielos “Almirante Irízar” al puerto de Buenos Aires tras realizar una travesía de cuatro meses en los mares del «continente blanco», donde completó el abastecimiento y el relevo del personal que opera las bases de Argentina en su territorio más autral, marca el fin de la Campaña Antártica 2022.

El ‘Irízar’ demoró su regreso unos días para embarcar en Ushuaia a veteranos sobrevivientes del crucero ‘General Belgrano’ que junto al ministro de Defensa, Jorge Taiana, encabezaron un homenaje a ese buque en el exacto punto del Atlántico Sur en el que fue hundido por un submarino británico durante la Guerra de Malvinas, el 2 de mayo de 1982.

“Se puede considerar que esta Campaña Antártica de Verano fue exitosa porque se pudieron cumplir todos los objetivos previstos y aún más porque hubo tareas que no estaban planificadas y también se llevaron adelante con éxito. En estos cuatro meses cumplimos con todos los puntos de las tres etapas que se diseñaron para reabastecer las bases, relevar el personal y apoyar las tareas científicas”, relató a Télam el el comandante del Irízar, el capitán de navío Carlos Musso Soler.

A bordo del rompehielos y camino a Buenos Aires, Musso Soler explicó a esta agencia que “para el rompehielos las tareas más complejas cada verano con el abastecimiento de la base Belgrano II -por su posición alejada al sur del mar de Weddell- y el de la base Marambio, que por su ubicación sobre una meseta toda la carga y descarga recae en los helicópteros. Cuando esos dos puntos están cumplidos un empieza a considerar que la parte más importante del esfuerzo está resuelta”.

“Este año no fue difícil llegar hasta Belgrano II pero sí fue muy complejo operar allí porque no tuvimos buenas condiciones meteorológicas, lo que nos llevó a consumir más días que los programados en esa tarea. En parte, esa demora también complicó las operaciones en Marambio, a donde llegamos a finales del mes de marzo cuando en general lo hacemos al principio. Ahí nos encontramos al entrar con el mar congelado, que habitualmente vemos al salir con muchos bandejones de hielo terrestre que es muy duro como para romperlo con el buque lo que nos demandaba mayores precauciones”, añadió.