La UOM, un gremio amigo del poder

El día de los y las metalúrgicas en su día es un buen momento para repasar cómo está representando sindicalmente un sector en donde prima la precarización laboral al mismo ritmo que el poder político que acumulan los dirigentes de la UOM.

El sindicato metalúrgico en Ushuaia esta conducido desde hace 16 años por Héctor “Colo” Tapia. En todos esos años el líder de la UOM dejó provisoriamente su cargo cuando en 2011 de la mano de la entonces senadora Rosana Bertone logró acceder a una banca en la Legislatura de la Provincia. 

En sus primeros años como secretario general de la UOM, Tapia fue parte del acuerdo con AFARTE que dio vida a los famosos contratos basura en la industria denominados PPD (Personal Permanente Discontinuo). 

Pero las relaciones estrechas relaciones con el poder no son propias de este dirigente sindical de la UOM. Antes de Tapia, ocupó el cargo de secretaria adjunta de la UOM en el periodo 1991-2004 Carolina Yutrovic. Tras perder las elecciones en manos de la conducción de Tapia, Yutrovic se refugió en el sector empresario metalúrgico. Allí ocupó el cargo de supervisora entre el 2007-2009 para luego formar parte del gobierno de Fabiana Ríos desde la subsecretaría de Trabajo y ministra de Trabajo sucesivamente. 

Pero volvamos a Tapia, el dirigente fue uno de los firmantes en 2017 del congelamiento por dos años de los sueldos de los obreros metalúrgicos impulsado por el sector empresario nucleado en AFARTE. 

Fue durante el gobierno de Mauricio Macri, el momento que mayor actividad sindical de Tapia con algunas presencias en las movilizaciones convocadas a nivel nacional por la CGT en todo el país.

En 2019 la dirigencia de la UOM volvió a trabar relaciones con el poder de turno. Esta vez, con el reelecto intendente de Ushuaia Walter Vuoto que creó en su estructura un área que hasta el momento se le conoce cero gestión y es la Secretaría de Industria Municipal. Esta vez, quien ocupó el cargo es el apoderado legal de la UOM, Eduardo Vales. 

La UOM volvió a trabar relaciones con el poder en el mismo momento que en Ushuaia, la empresa electrónica Ambassador comenzaba a atravesar su peor momento con casi 60 familias que quedaron en la calle por un empresario en Buenos Aires que evitó afrontar el pago de sueldos adeudados declarando la quiebra.

La UOM le dio la espalda a los trabajadores y trabajadoras. Una historia de dirigentes que utilizan los sindicatos para su propio beneficio.